Cuando en 1990 se inauguró Sexta Avenida pocos podían predecir el rápido posicionamiento que el centro obtendría en su área de influencia y la cálida acogida que recibiría por parte de sus visitantes. Veinte años después la ocupación del centro sigue siendo tan alta como entonces y la fidelidad se los clientes uno de los principales motivos de orgullo del centro. Unos datos de ocupación y fidelidad que no son fruto de la casualidad sino de la alta calidad de los productos y servicios que Sexta Avenida ha ofrecido a lo largo de estos dieciocho años.
Es sumamente complicado encontrar ningún otro espacio comercial en todo el país que mantenga, después de tantos años, un porcentaje tan alto de comercios que abrieron con el centro y aún hoy siguen en pleno funcionamiento. En Sexta Avenida encontramos más de una docena de establecimientos bien asentados que incluyen a una oficina bancaria como es la del Banco Sabadell, tiendas de moda de primeras marcas como Benetton, Trucco, Oh qué luna!, Lujans, Tach Co, Tapir o Lola Rey, espacios de ocio ya míticos en la noche madrileña como El Graduado, restaurantes como el funcional Vips, tiendas de tecnología y telefonía como Car Store o moda infantil con la presencia de Jupi y Nenané. Comercios todos ellos que son historia viva de Sexta Avenida y que ahora, en su vigésimo aniversario, continúan haciendo de nuestras compras en el centro un auténtico placer para todos los sentidos.