Perlas, un complemento que nunca pasa de moda

¿De dónde salen las perlas? ¿Cómo distinguir una buena de una que no lo es?

Las perlas son un complemento de lo más versátil, que casa con cualquier tendencia y, además, nunca pasan de moda. Las tienes de distintos tipos, pero cada una es única. Aquí te vamos a dar una serie de recomendaciones y explicar los tipos que existen, para que no te den gato por liebre.

1.- Cómo se forman: las perlas son el resultado de un lento proceso de defensa de la ostra. Esta, al recibir un elemento extraño en su interior, se defiende recubriéndolo de nácar. Esto ocurre durante años, hasta que la perla tiene la forma que habitualmente conocemos.

2.-  Qué tipos hay: hoy en día, existen diversos tipos de perlas: por un lado, las naturales, que no están cultivadas y su precio en el mercado las hace poco asequibles.

Las que verás en las joyerías son cultivadas, que pueden ser de agua dulce (procedentes de China) y de agua salada (procedente de Japón, Australia y de Tahití).

3.- Por qué son redondas: su forma habitual es circular, fruto del núcleo, habitualmente un pedazo de concha de molusco, que se introduce de manera manual en el interior de la ostra para que lo recubra.

En el caso de las japonesas, estas son más perfectas porque el núcleo que las introducen ya es circular.

4.- Cómo distinguir una buena de una mala: para distinguir una perla cultivada de una artificial lo que debes hacer es coger la perla y pasarla por los dientes.

Si notas una superficie rugosa es que es una perla cultivada o natural; si notas una superficie lisa, es una imitación.

5.- Diferentes calidades: la mejor calidad la encontrarás en las perlas que tienen un brillo intenso, que puedes verte reflejada de una manera nítida, como si fuera un espejo, y ha de tener contraste; es decir, tiene que percibirse una zona central un poco más oscura comparado con los bordes, ya que eso indica que tiene una buena capa de nácar.

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