Así debes aplicar tu mascarilla facial

Uno de estos problemas son los puntos negros, pero hay solución con una mascarilla facial.

Dicen que la piel es el reflejo del alma y, sin embargo, muchas veces pasamos olímpicamente de cuidarla, lo que hace que se acumule suciedad y, a la larga, pueda crearnos problemas en ella. Uno de estos problemas son los puntos negros, pero hay solución con una mascarilla facial.

Por suerte hoy en día la industria cosmética ha fabricado numerosos productos para aplicarlos en la cara y que, tras un proceso breve, podamos eliminar todos los puntos negros que hay en ella.

Se produce así una limpieza de los poros, eliminando células muertas, pequeñas partículas de grasa, toxinas y la suciedad que se va acumulando a lo largo del día. Sin embargo, ¿sabes cómo aplicar una mascarilla correctamente?

1.- Lo primero que tienes que hacer es limpiarte bien la cara con agua templada. De esta manera podrás eliminar la suciedad que se haya acumulado durante el día y tu mascarilla podrá tener un mejor resultado.

2.- Prepara una olla con agua caliente y ponlo a hervir. Una vez esté hirviendo, tienes que ponerte una toalla encima de la cabeza y agacharte hacia el agua. Cuidado de no tocarlo, solo necesitas el calor que desprende. Permanece ahí unos 10 minutos y notarás cómo se te abren los poros.

3.- Después de esos 10 minutos, seca la cara con una toalla y a pequeños golpecitos. Justo después ya puedes aplicar la mascarilla, con una capa que sea bastante homogénea y cubra toda la cara.

4.- Déjala secar en la cara unos 20 minutos (dependiendo de lo que te indiquen en el bote) y, una vez pasado ese tiempo, quítala de la cara de manera suave. Habitualmente suelen salir con bastante facilidad.

5.- Una vez quitada, hay que cerrar los poros para evitar que entren más impurezas, por lo que lo más recomendable es lavar la cara con abundante agua fría. Listo, ya tienes tu cara como nueva.

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