Cómo desalar el bacalao en seis pasos

Aprovecha la Semana Santa para comer bacalao

Nos encontramos en tiempo de cuaresma. Del 14 de febrero hasta el 29 de marzo transcurre este periodo en el que la tradición dice que no se puede comer carne, por  lo que verduras, legumbres y pescados se convierten en los protagonistas. Es el caso del bacalao que puedes encontrar en tu supermercado de referencia.

Varios platos de Semana Santa tienen de protagonista a este pescado: buñuelos de bacalao, bacalao al pil-pil, el potaje de garbanzos o “de vigilia”. Es un pescado que al haberse conservado en sal tradicionalmente, ha podido calar en la tradición de muchas zonas de España, siendo en su momento un pescado de pobres y ahora todo un manjar.

Para poder disfrutar de este tradicional pescado, os damos 6 pautas para desalarlo:

-Suficiente agua: primero lavamos el bacalao con bastante agua fría.

-Dos recipientes: lo más práctico es usar un recipiente que actúe de colador y otro donde depositar el agua fría en el que va a reposar el bacalao. La idea es introducir el primero en el agua con el bacalao, permitiendo una mayor facilidad al hacer los cambios de agua.

-Piel para arriba: coloca el pescado con la piel hacia arriba, así la sal no se acumula en la piel.

-Usar el frigo: lo que queremos evitar dejando el bacalao en el frigorífico mientras dura el proceso, es que no fermente.

-Secado: tras este proceso, (que suele durar unas 48 horas cambiando el agua cada 6), se debe secar el pescado con un trapo y dejarlo a temperatura ambiente fuera del frigo.

-Tiempos por partes: es cierto que los lomos, al ser más gruesos, mantienen esa norma de 48/6. Pero sí es cierto que las partes más finas pueden desalarse en 36 horas cambiando el agua cada 8. Lo más rápido es desalar las migas: con 30 minutos es suficiente.