Un propósito diferente para el 2018: meditar

No todo va a ser ir al gimnasio

El propósito de año nuevo de apuntarse al gimnasio está muy bien. Pero junto a la que ya es una muy tradicional manera de empezar el año con buenas intenciones, ¿por qué no sumarle otra sana costumbre ideal para nuestra salud, y un poco más original? Puedes empezar el año proponiéndote meditar, una práctica muy beneficiosa y que está científicamente probada.

Es un ejercicio intelectual con el que ganar más salud mental y física, y se ha de practicar todos los días con constancia para generar los beneficios. Si quieres empezar a meditar, puedes recurrir a libros o ir alguna clase para aprender. Los beneficios son muchos:

Descansar la mente: la actividad cerebral varía según lo profundo de tu meditación, y puede pasar de un estado en el que el cerebro produce ondas beta (estado de concentración) hasta otro en el que produce ondas delta (máxima relajación sin dormir).

Te hace feliz: meditar estimula las zonas del cerebro relacionadas con la felicidad. Es perfecto para estimular el cerebro y mejorar tu inteligencia emocional, al desarrollar un mejor conocimiento de ti mismo. Ideal para personas con ansiedad.

Te hace fuerte: estimula el sistema inmunológico de tu cuerpo y reduce la hipertensión arterial.

Memoria y concentración: al liberar estrés y despejar la mente de pensamientos repetitivos o negativos, permite que el cerebro pueda centrarse mejor en otras actividades como las de la memorización o la concentración.

Relaja los músculos: al relajar la mente y buscar una postura cómoda y relajada mientras practicas la meditación, todos los músculos de tu cuerpo se relajarán y contribuirá a eliminar dolores y tensiones.

Ayuda a dormir: ¿cuántas veces no puedes dormir porque no paras de pensar en una cosa u otra? Si desarrollas la costumbre de meditar, descubrirás cómo controlar todos esos pensamientos para poder prepararte para dormir plácidamente.

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